domingo, 25 de marzo de 2012

La ventaja de ser religioso (I)

Todo está relacionado. Vivimos en un universo teleológico. Todo tiende a ese gran centro de la vida y la muerte. Ser de poder infinito que es amor y paz. Él nos controla, nos contiene en su gran red universal. Esta red está formada por el mismo. Lo alabamos. Lo adoramos. Con él nuestra vida es mejor. Con él la muerte será menos dolorosa. Hay que sacrificarse en cuerpo y alma en la vida para gozar de vida eterna. Él legisla, nos juzga y es nuestro verdugo. Con él no sufrimos. Él recoge en su yugo a la gente que no cree en él. Actúa duramente con el escéptico. No es amor con el que no cree. No es amor para el que duda en él. Mierda, tengo dudas. Me apunta con el dedo. Estoy bajo su control, y aún así estoy dudando. ¿Querrá que dude?. ¿Querrá que no crea en él?. Siento un gran vacío. Me estoy derrumbando. Siento un hueco en el pecho. Se ha ido. Me duele. Vivo en la oscuridad mientras los demás, creyentes y acogidos en sus brazos, se ríen de mí. No veo el futuro. La vida no tiende a nada. No hay nada después de la muerte. Espera. No, no lo hay. Solo vacío y nada....

La necesidad del "¿Por qué?"

Si alguna vez habéis observado el comportamiento de un niño pequeño, os habréis dado cuenta que hay una pregunta que resalta sobre todas... el "¿Por qué?". Esto saca de quicio a cualquier persona que este con el chaval, no se suele entender por qué lo pregunta.
Pero es necesaria, de las que más, al contrario de la existencia en este mundo, que es contingente. Esta pregunta es la confirmación de que somos seres inteligentes. Buscamos la causa de nuestra existencia, el ¿por qué?, a diferencia del resto de los animales. Los cuales de limitan a existir como seres vivos que son, realizando sus funciones vitales hasta que mueren (Nutrirse, relacionarse y reproducirse).
La pregunta se acentúa más en los primeros años de nuestra vida por la necesidad de buscar esa existencia, ese lazo que nos une a la realidad existente.Citando a Fernando Savater: "Cuando un bebé busca la mirada de su madre, no busca una muestra de afecto por parte de ella, sino una confirmación de su propia existencia. Una primera confirmación de que esta y existe.".
¿Por qué la luna es redonda?¿Por qué estoy aquí?¿Por qué el por qué? a lo que esa persona que le escucha, responde, "Porque sí, porque es así". Ya que cuanto más crecemos dejamos esa gran pregunta, porque no necesitamos esa confirmación de todo, y pasamos a preguntarnos el ¿Cómo?.
Y ese ¿Cómo? es el que mueve las ciencias del ser humano, mientras que el "¿Por qué?" se queda encerrado en esas personas con mente de niño, que no infantil, llamados filósofos.
Por acabar de una vez, resaltar más aún si cabe esta pregunta y la importancia que tiene responderla correctamente, ya que la futura lógica que el chaval tendrá sobre el mundo será la consecuencia.
La inteligencia es el fruto del intento de la resolución de esta duda, aunque no todo tenga un por qué.

De repente humano...

De la nada a la vida. Y de allí, otra vez a la nada. 
El ciclo no para, se siente la sensación de rabia por la inutilidad de la misma. Ganas de ser tú quien decida cuando y donde desaparecer de esta efímera existencia que es la vida. También ganas de ser tú quien decida su inicio. Pero eso, sí que es más imposible. Nuestra aparición en este mundo es más contingente que nuestra muerte. Ya que nuestra existencia puede ser o no-ser por decisiones externas siempre a nuestro ser, pero la muerte, la muerte, es esa gran constante vital que nos observa y que tenemos la total certeza de que un día nos señalará con el dedo y caeremos otra vez al no-ser, lo positivo, si se puede llamar así, es que en cualquier momento te puedes tirar por la ventana y obligar que esta ingrata compañera de viaje estire su brazo, decepcionada ante nuestra decisión.
De lo que estoy seguro, es de lo que no hay que tenerle miedo a la parca, ya que una vez no-fuimos y lo único que tenemos seguro en esta vida es que vamos a volver a ese no-ser.
Y desde esta posición de comentarista, os doy la bienvenida a mi blog-filosófico-histórico-social-... y muchas barras más, en cuyas entradas intentaré dejar claro un tema, simulando al gran Nietzsche... De ahí el título del blog, y de esta entrada. Espero que leyendo esto se lo pasen la mitad de bien que yo escribiéndolo... 
Y no me alargo más, os dejo, con este blog. Cuya existencia... también es contingente...