Si alguna vez habéis observado el comportamiento de un niño pequeño, os habréis dado cuenta que hay una pregunta que resalta sobre todas... el "¿Por qué?". Esto saca de quicio a cualquier persona que este con el chaval, no se suele entender por qué lo pregunta.
Pero es necesaria, de las que más, al contrario de la existencia en este mundo, que es contingente. Esta pregunta es la confirmación de que somos seres inteligentes. Buscamos la causa de nuestra existencia, el ¿por qué?, a diferencia del resto de los animales. Los cuales de limitan a existir como seres vivos que son, realizando sus funciones vitales hasta que mueren (Nutrirse, relacionarse y reproducirse).
La pregunta se acentúa más en los primeros años de nuestra vida por la necesidad de buscar esa existencia, ese lazo que nos une a la realidad existente.Citando a Fernando Savater: "Cuando un bebé busca la mirada de su madre, no busca una muestra de afecto por parte de ella, sino una confirmación de su propia existencia. Una primera confirmación de que esta y existe.".
¿Por qué la luna es redonda?¿Por qué estoy aquí?¿Por qué el por qué? a lo que esa persona que le escucha, responde, "Porque sí, porque es así". Ya que cuanto más crecemos dejamos esa gran pregunta, porque no necesitamos esa confirmación de todo, y pasamos a preguntarnos el ¿Cómo?.
Y ese ¿Cómo? es el que mueve las ciencias del ser humano, mientras que el "¿Por qué?" se queda encerrado en esas personas con mente de niño, que no infantil, llamados filósofos.
Por acabar de una vez, resaltar más aún si cabe esta pregunta y la importancia que tiene responderla correctamente, ya que la futura lógica que el chaval tendrá sobre el mundo será la consecuencia.
La inteligencia es el fruto del intento de la resolución de esta duda, aunque no todo tenga un por qué.
¿Por qué escribes? ¿Acaso nos buscabas como el niño de Savater? ¿O hablabas contigo y te he interrumpido? (Eso decía tu gran Nietzsche: Mihi ipsi scripsi.) ¿O te ha salido de dentro (función expresiva y no representativa), rollo Bécquer gritándole a las olas?
ResponderEliminarNo está mal: nomás empiezas y ya te preguntas por qué.
Pero... «aunque no todo tiene un por qué»: ¿seguro?, ¿dónde acaba la necesidad?, y una vez acabada y empezada la incertidumbre (delicioso título su principio de un disco del delicioso Ismael Serrano), ¿no tienen una causa los actos libres?, ¿no tienen un por qué?
Más: ¿son distintos 'cómo' y 'por qué'? ¿Engloba el por qué al cómo? ¿Engloba el cómo al por qué?
Peor: Las piedras no nacieron con ningún por qué. Los ácaros, los grillos y los mamuts tampoco. ¿Y nosotros? ¿De dónde nació el por qué? ¿Tiene algún por qué el por qué? ¿Y algún porqué?
Cuando quieras volvemos al principio.
Pd: A más cómo menos por qué, de Jorge Wagensberg. No te lo leas, es un libro muy malo.