domingo, 18 de noviembre de 2012

El amor como principio o el principio del amor...

  Como dicen The Blues Brothers en su famosa canción, todo el mundo necesita a alguien para amar, y me ha venido a la cabeza este tema, el amor y sus caprichos. 
  Es cierto, que estudiando la vida desde un comienzo, el amor no tiene ningún sentido ya que no sirve para nutrirse, relacionarse, lo puedes hacer de otra manera, con el entorno u otros congéneres sin sentir amor, al igual que pasa con la reproducción, porque hemos visto gente tener hijos sin amor alguna vez, ¿no? Entonces, si no es necesario, por qué existe. Es una pregunta que siempre me viene a la cabeza. El amor no es necesario, pero si no lo tenemos sufrimos igual o peor que si nos quedamos sin comida o seguridad. Sentimos frío si no lo tenemos, es un sentimiento muy interno y a la vez lo contrario. Además del amor paterno o materno que se pueda encontrar en el nido, el hombre, dicho como ser humano, necesita el sustento de otro amor externo a este para poder llegar a volar y vivir su vida con cierta seguridad.
  ¿Puede ser el amor ser una evolución en el ser humano del instinto de atracción animal? Puede, mejor dicho, no puede. El ser humano ha desarrollado una inteligencia que lo diferencian notablemente del resto de animales. Es, aunque suene mal, un Super-Animal. Al tener cubiertas el resto de sus necesidades más primarias no puede quedarse ahí y decide mirar al resto del grupo. Es un ser social, por supuesto. Me gustaría hablar otro día sobre los cambios que produjo el bipedismo en la concepción de ser social y en el tema del amor, pero hoy toca amor y solo amor...
  Esa cálida posesión que te arropa en los rincones más oscuros de tu sociedad.
  La verdad es que que dos personas se amen el uno al otro establece un vínculo suprahumano, y ya es el siguiente paso. Están unido de una manera sentimental y sus actos tienen que concordar con la otra parte de la pareja. Su ética cambia en pos de ella o él. Enamorarse de alguien que está enamorado de ti y que los dos compartáis esa sensación es un sentimiento muy hermoso. Es algo que enciende tu ingenio y que te quita esa cara de mal humor diario. Es como una bebida isotónica para tu corazón y un dopaje para tu cerebro. Pero esta sensación puede romperse en cualquier momento, y eso provoca inseguridades en la pareja, por lo que es importante que "la semilla sea fuerte" osease, que la relación se base en la confianza y en la sinceridad. Porque si no, estas mintiendo tanto a tu pareja como a ti. Os estaréis haciendo daño mutuo. 
  No hay que confundir el amor con el puro deseo banal y sexual, aunque suelen ir de la mano.
  Tampoco con el amor de una madre.
  Es esa sensación que escuece en las llagas de tu pasado y alimenta tu alma.
  Lo es todo... 

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